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martes, 17 de septiembre de 2019

¿A QUÉ LE ESTÁS DICIENDO QUE SI, Y QUIERES DEJAR DE DECIRLO?




Hablaba en artículos pasados de la comunicación y las fallas que tenemos. Pues a veces con los que más fallamos al comunicarnos es con nosotros mismos.

¿Te acuerdas de ese juego del teléfono descompuesto? En donde alguien dice una frase y la dice en secreto al compañero de junto, el cual la repite al que sigue y así hasta llegar al último, quien la dice en voz alta y generalmente no tiene que ver con la frase inicial.

No sé quien inventó ese juego pero me parece que se basó en una historia personal muy común, en dónde jugamos teléfono descompuesto con nosotros mismos y las emociones, la razón y las palabras que emitimos se asemejan a tres amigos con diferente percepción.
·       
  •          Tenemos amistades tóxicas que empañan nuestro ambiente y cada vez que nos dejan enojados o lastimados,  nos decimos en la mente que no las volveremos a ver, pero cuando nos buscan con un nuevo problema, decimos que sí y las dejamos entrar de nuevo.
  • ·        Nuestro hijos nos piden un permiso, para ir con unos amigos, o a alguna fiesta que sabemos que no le conviene, que le hace mal, que lo pone en riesgo, y de todos modos decimos que si.
  • ·        Decimos que si a los panecillos, las azúcares, el tabaco, el alcohol, aquello que le hace daño a nuestra salud, y lo sabemos.
  • ·        A postergar lo que necesitamos, debemos o decidimos hacer porque nos va a traer algo bueno.
  • ·        A gritar, perder el control, insultar.


¿A qué le sigues diciendo que sí, cuando quieres decir no?


En el juego del teléfono descompuesto se pierde la información por mala dicción, por mal oído, por distracción interna, por ruidos externos.  ¿Qué te hizo perder a ti, la comunicación?

i)        Porque tu emocionalidad no tiene buena dicción, porque la has tenido sometida, apagada, no la respetas, te falta voluntad?

ii)       Porque tu cabeza está escuchando lo que quiere, e interviene tu dialogo interno que te dice que puedes  
(a)    Perder la confianza
(b)   Perder el amor
(c)    Perder la comodidad
Y no sabes que hacer. Tu propia historia te está traicionando?

iii)     Por el ruido externo que te dice que está bien que sigas así, que te da consejos sin tener autoridad, que te dice que es lo correcto aunque tu cabeza o tu corazón digan lo contrario.

¿Por qué perdiste la comunicación?


En el juego del teléfono descompuesto, el final es muy gracioso y termina en risa y buen humor, des afortunadamente en este de la vida real, se aleja mucho de ser gracioso porque seguir diciendo que si, a lo que quieres dejar de decirlo, tiene un precio y a veces es muy alto.

¿Qué precio estás pagando por seguir diciendo si?

Tu salud, dolores de cabeza, tu bienestar, el buen desarrollo de tus hijos, tu integridad, una vida más plena.
iv)     Porque te está faltando ver que el beneficio de dejar de decir Si es mayor al precio que pagas por seguirlo diciendo.  

Cuando dices que si a esas galletas, pagas un precio en tu salud, que si dejaras de decirlo, te sentirías mejor, serías más feliz, estarías más saludable.

Analiza estas tres preguntas y se más congruente con tu comunicación, no juegues más al teléfono descompuesto con tu estar bien.

Los invito al curso del 28 y 29 de septiembre de orientación vocacional para jóvenes, en dónde encontrarán todo lo que necesitan para definir qué carrera estudiar a partir de su SER y para lograr sus metas de vida. 

En octubre empieza el entrenamiento para papá en donde podrán hacer un cambio en su estar siendo para ser más eficientes en la educación de sus hijos. El próximo martes 24 de septiembre  les daré más información en Facebook Live   https://www.facebook.com/yourselflamejorversiondeti/

Como papá recupera tu congruencia y sálvate a ti primero.


miércoles, 11 de septiembre de 2019

ENCUENTRA EN TI LO QUE ESTÁS BUSCANDO




TU ESTABAS DENTRO DE MI, Y YO FUERA Y FUERA TE ANDABA BUSCANDO

Como San Agustín podemos pasar la vida casi entera buscando satisfacer en el exterior la sed que tenemos de reconocimiento, amor, de seguridad, de dirección, de aprobación, confianza.

Para quienes no sepan la vida de este gran hombre,  se las cuento más adelante breve mente, pero antes te pregunto ¿Qué estás buscando afuera? Que es lo que continuamente buscas de manera aguerrida con una y otra persona o con una y otra situación, y  quizá si encuentras, pero de manera fugaz, esto es, tan pronto como llega se escapa, no te llena, no te satisface de verdad.

¿Qué estás buscando afuera?

Buscas afuera porque lo que tienes adentro está escondido como cuando en un cuarto desordenado, como esos que tienen los adolescentes, quieres encontrar tus llaves. Necesitas ir recogiendo poco a poco, no simplemente echando de un lado a otro, porque podrían volver a quedar escondidas sino que necesitar ir doblando la ropa tirada, acomodando los libros, los zapatos,  para que así, en la limpieza, se puedan ver las llaves que estaban por ahí en los escombros.

¿Qué te impide a ti encontrar lo que tienes dentro?

San Agustín era un joven sumamente desordenado, era parrandero, era mujeriego, era un guapo y muy talentoso, era listo y era muy sobresaliente en el arte de hablar en público, lo contrataban para dar discursos públicos importantes, y eso lo llenaba de orgullo; una mujer poderosa lo contrato para que debatiera con el obispo y lo derrotara comprobando que Dios no existía, y él en la búsqueda de argumentos, se encontró con Dios. A él le impedía el orgullo, la vanidad, la inercia de tener aparentemente mucho que hacer entre tanta parranda, lo mantenían distraído y aunque en ese momento no estaba consiente, lo mantenían también vacío.

¿En dónde lo estás buscando?
¿Qué necesitas, como esas camisas,  pantalones,  libros,  zapatos poner en orden para encontrar dentro de ti, lo que tienes perdido adentro? El miedo, en dolor, el rencor, la sobre actividad, tu diálogo interno, que te dice, no puedes, no eres bueno, la historia que te contaron y te has creído, esto es mucho para ti, tú no eres bueno en esto, tienes que ganar aplausos.    
San Agustín, cuando encontró a Dios, se convirtió se dio cuenta de que había estado perdiendo el tiempo, de que se había estado perdiendo del brillo que le daba la presencia de Dios en su vida. Y  encontró la plenitud, fue un gran santo y amo muchísimo a Dios, su vida cambió y la de muchos alrededor, escribió una gran cantidad de tratados de documentos que es su legado.

¿Qué te estás perdiendo por no encontrar dentro de ti, lo que buscas fuera? 

De ser auténtico, de andar con menos peso, de tener mejores relaciones, de triunfar en lo que realmente te gusta.

Necesitas encontrar dentro de ti lo que busques fuera y cuando lo logres te vas a liberar todo tu potencial y además vas a poder darlo a los demás. Porque nadie puede dar lo que no tiene.  Logrando relaciones mejores y una vida mucho más satisfactoria.



¡Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva,
tarde te amé! y tú estabas dentro de mí y yo afuera,
y así por de fuera te buscaba; y, deforme como era,
me lanzaba sobre estas cosas que tú creaste.
Tú estabas conmigo, pero yo no estaba contigo.
Retenían me lejos de ti aquellas cosas que,
si no estuviesen en ti, no existirían.
Me llamaste y clamaste, y quebraste mi sordera;
brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera;
exhalaste tu perfume, y lo aspiré, y ahora te anhelo;
gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti;
me tocaste, y deseo con ansia la paz que procede de ti.
Agustín de Hipona

jueves, 6 de junio de 2019

¿Y DÓNDE QUEDASTE TU?



En el artículo pasado  EL honor de SER papá,  te decía que a a partir de que tienes a tu primer hijo, ERES papá todo el tiempo y si bien es lo más importante, es lo que va a trascender de ti en el espacio y el tiempo, no es lo único que ERES. Existen otros aspectos que te constituyen, como una gráfica de pay, en dónde cada pedazo tiene un valor, que es  diferente para cada quien y se encuentran ahí tus gustos, tus intereses, lo que te motiva, tu historia, tus sentimientos, el resto de tus relaciones, ser hija/hijo, ser amiga, hermano, tus valores, tus físico y todo esto te configura en lo que eres, no lo pierdas por ser mamá, por ser esposa porque además nadie puede dar lo que no tiene. 

¿Y dónde quedaste tu? Dónde quedo todo esto que eres, además de ser mamá o papá. 

Las mamás son las que más tienden a desaparecer todo lo demás.

De aquí parte mi siguiente pregunta que es: ¿Cómo influyes desde ese lugar? 

Si te has vaciado, si te has olvidado de todas estas facetas, de algún modo tienes frustración, tienes dolor, y esto te lleva al enojo, al a la queja, al reclamo, y te lleva también a ser muy influenciable, a veces celosa, envidiosa, complicada, a cambiar el orden de los valores. ¿Cómo estás influyendo desde ese lugar? Y no solo a tus hijos, a tu pareja, a tus padres, a tus amistades.

Y la mayoría de las veces, el colocarte en un lugar de invisibilidad, te sirve para algo.

Y aquí está la tercera pregunta de creación de conciencia ¿Para qué te está sirviendo estar en ese lugar? 

Quizá para estar cómoda, para protegerte, o simplemente porqué inconsientemente quedaste ahí y hoy no estás sabiendo como salir.

Cuando mis hijos eran pequeños, en una de sus fiestas de cumpleaños, estaba haciendo llamadas a las mamás de confirmación, la primera pregunta, como es común era Hola amiga! Cómo estás? La respuesta del 99% era poco alentadora, respuestas como: “Pues aquí, pasándola”, “Aquí lidiando con estos chamacos”, “Ay corriendo, ya sabes que ando de chofer”, solamente una persona me contesto con naturalidad “Muy bien gracias a Dios” esa era la única de mis invitadas, en ese momento, que tenía un trabajo de ejecutiva en un corporativo. Eso me dejó pensando en lo que estaba pasado y lo que pasó ahí es que ella no se había perdido a sí misma, además de ser mamá estaba realizando algo más que le gustaba. Es importante que como mamá no pierdas la perspectiva, insisto ser mamá, sobre todo cuando tus hijos son pequeños y los estás formando,  es el pedazo del pay más grande, al que le debes peso, por el que es necesario prepararte, donarte, pero sin perderte.

Robert Fischer en su libro El caballero de la Armadura Oxidada nos dice
“Solo podrás amar a otros en la medida en que te ames a ti mismo” 
Este libro trata de un caballero que vivía en su palacio, con muchas riquezas y peleaba con dragones, tenía una armadura que lo protegía, pero de pronto se da cuenta que le empieza a pesar, a incomodar, se pierde, no sabe cómo regresar y a través del libro va descubriéndose y siente lo valioso que es sin su armadura.

Así nosotros vamos haciéndonos de una armadura, desde pequeños, que nos protege de nuestras heridas, de nuestros miedos, aparentemente brilla, te hace lucir bien, pero conforme va pasando el tiempo, si no resolvemos esto que protegemos, la armadura se va haciendo gruesa y pesada. Si tú al ser mamá o papá te vas perdiendo a ti mismo, tu armadura se hace pesada, y ahí adentro de tu armadura, no eres efectivo en tu accionar y también provocas que también tus hijos tengan generen armaduras pesadas.

Por esto es importante encontrarte, recordarte de qué estás  hecho, de cuerpo y espíritu, que tienes facultades superiores inteligencia y voluntad,  reconocer tus talentos, tus gustos, tus valores, tus habilidades, cuidarte, nutrirte, poner límites, amarte con todo lo que eres. Conocerte, aceptarte y convertirte en la mejor versión de ti.

En mis talleres ayudo a lo jóvenes a conocerse en todas sus facetas y valorarse en sí mismos, independientemente de su contexto y es maravilloso ver su transformación, como sale su autenticidad y de ahí su brillo, inclusive, se nota en su postura. Algunos apagados, encorvados, recobran luz, se enderezan, otros que llegan como muy seguros de sí mismos, regresan a un estado natural, en el que brillan mejor.  Se quitan sus armaduras y brillan con luz propia.

Si quieres información de lo talleres, aquí, están mis redes sociales para que me contactes. Tenemos un taller próximo, del 1 al 5 de julio.  No permitas que tus hijos vivan adentro de una armadura, no vivas tú adentro de una armadura.

Te dejo las preguntas para ti y para tus hijos ¿Y dónde quedaste tú? ¿Cómo influyes desde ese lugar? ¿Para qué te sirve quedarte ahí?

Si te sirvió esta información, comparte este artículo.

miércoles, 29 de mayo de 2019

PAPÁ VICTIMA O PROTAGONISTA




Ya habíamos hablado de la importancia de un cambio en el ESTAR SIENDO de los papas en  “artículo EL HONOR DE SER PAPA”  para poder lograr un buen avance y una buena orientación en los hijos. Hablo del estar siendo y no del ser, porque es una temporalidad, que se puede moldear, deja cabida a la flexibilidad.

Dentro de este perspectiva, un SER temporal de los papas que marca de manera importante a los hijos y por eso quiero empezar con esto, el ser víctima o protagonista. Esta manera de responder de los papas, marca  profundamente a los hijos,  ya sea por imitación o como consecuencia del modo en el que el papa reacciona ante algo que el hijo le comunica algo que pasó, así que dentro de este contexto de reacción, te hago la primera pregunta de creación de conciencia ¿Qué significa para ti, ser papá? Hoy, ahí en el lugar en el que estés, siendo papa de hijos pequeños, medianos, grandes, dóciles, tiranos. Cuando tu hijo, te hace un berrinche tremendo, ¿Qué significa para ti ser papá?

Cuando mi hijo tenía unos 3-4 añitos, lo tomaba de la mano, le decía despídete de abuelita y lo subía a la camioneta, le ponía su cinturón, me sentaba yo y me ponía en marcha y él invariablemente, con toda su inocencia y tranquilamente me preguntaba “Mamá: A dónde voy?” Una vez que le contestaba, sin importar lo que dijera, él se quedaba tranquilo y seguía en lo que estaba, generalmente traía un dinosaurio en la mano, con el que estaba jugando. Con esa confianza con la que él iba a donde lo llevara, es la confianza con la que cada uno de los hijos de cada uno de ustedes se van dejando llevar, con la que se van dejando moldear, con esa misma confianza, es que viene y te dice, mamá rompí tu jarrón, reprobé, le contesté a la miss, de tu reacción, que se repite una y otra vez va a aprender.

Cuándo reaccionas de manera impulsiva, ahí te va, la segunda pregunta: ¿De qué no te estás queriendo hacer cargo? Quizá de lo que implica para ti ser papá, de ir y levantar lo que se rompió, quizá de tus emociones, de tu propio crecimiento.  

Hace un tiempo di una plática  acerca de las fiestas en los adolescentes, y coincidió que días atrás había surgido un asunto en una fiesta en la que los chavos, se pasaron de copas, hubo pleito y la cosa acabó en golpes, niñas insultadas, los chavos fueron sacados de la casa en donde estaban, quedando en riesgo su seguridad, ya habían puesto en riesgo su integridad moral, su salud y entonces se suscitó esta discusión entre mamás con posturas de pronto radicales de dejarlos ir o no, y la cuestión no es dejarlos o no dejarlo, sino hacerse cargo de la decisión. Si los dejas ir, te haces cargo de tener una conversación previa, de ir por ellos, de tener conversaciones posteriores hacerte cargo de ser su papá, porque es muy fácil, dejarlos ir, no hacerte cargo y después quejarte, que si hubo mucho alcohol, que si no hubo control que si tu hijo se te sale de control. Y entonces voy a la siguiente pregunta.
Cuándo no te haces cargo ¿Cómo impulsas a tus hijos desde ese lugar?

Una vez entré una reunión con el Director General del Banco en el que trabajaba, el hombre era extranjero y en cuánto pise su oficina me dijo, no soporto a tus paisanos, los invito a jugar golf y me dicen que sí, y cuando llega el día acordado, me habla su secretaria para cancelar, con cualquier pretexto. No entiendo porque no dicen que NO desde el principio. No esperaba ninguna respuesta de mi parte, solo desahogarse, seguimos ahí, con los Estados Financieros o lo que fuera que me tenía ahí ese día,  pero a mí me dejó pensando, y a través del tiempo seguí analizando este fenómeno tan común en el que no tomamos la responsabilidad sino que esperamos que algo suceda que cambie nuestra promesa o prometemos algo por no hacernos cargo de otra cosa, así quien fue invitado a jugar golf, tal vez quería en ese momento, pero después fue víctima de las circunstancias que lo arrollaron, o quizá desde un principio no quería y no quiso encargarse de la implicaciones de hacer la declaración NO, porque no te quieres hacer cargo de la culpa, de la pena.  

Cuando no te hace cargo, eres víctima y dejas que las cosas ocurran, la víctima se basa fundamentalmente en las circunstancias para explicar un resultado, y quien es víctima no puede lograr resultados, no los resultados que busca, cuando eres víctima no ves las posibilidades.

Stephen Covey en su libro Los Siete Hábitos de las Familias altamente efectivas tiene una frase maravillosa, que espero te quede grabada siempre: “Si no te haces cargo de la educación de tu hijo, alguien más lo hará y todos tendremos que vivir con las consecuencias”
En mis talleres hacemos, con los chavos un ejercicio más minucioso, con una explicación más detallada de este concepto, en varios aspectos de la vida, y la mayoría se da cuenta de que la mayoría de las veces, sus reacciones son de víctima y ahí mismo vamos resolviendo paso a paso, como transferirse a protagonistas.

Hoy te digo a ti, ser víctima es una salida fácil, quizá la que has aprendido, dejarlo de ser para ser protagonista, tiene su precio que implica preparación, aveces, romper paradigmas, por supuesto hábitos, requiere trabajo, ayuda, pero permanecer siendo víctima, siempre tiene un precio mucho más alto.

En este contexto, qué significa para ti ser papá? Cuando eres víctima, ¿De qué no te estás haciendo cargo? Cómo ayudas a tus hijos desde ese lugar? Lo primero, cómo te dije antes, sálvate a ti primero.

En las próximas semanas, te voy acompañando en este proceso. No te pierdas los próximos artículos y si te gusto, te sirvió, comparte!





miércoles, 22 de mayo de 2019

El HONOR de #SER #papá






¿Qué significa para ti ser papá? y surgen respuestas como ES UN HONOR, es maravilloso, es una gran responsabilidad, es lo mejor que me ha sucedido… entonces continuo con una un poco más complicada: 

¿Quién estás siendo cuando eres papá? esto se refiere a lo que estás haciendo con ese honor, con esa responsabilidad, a la manera en que te conduces, en tu vida a partir del momento en que nacieron tus hijos y entonces la tercera pregunta es la más complicada, no solo de responder sino de sentir, una respuesta que ayuda a generar conciencia: 

¿Te alcanza, lo que estás siendo para que tus los hijos sean lo que quieres que sean?

SER papá te lo quedas puesto,  no es un estatus, que cambie no es como una ropa que te puedas quitar y poner cuando se te ocurra, o como una posición en una empresa que puedes ocupar ahora y después ya no, o una profesión que puedes ejercer en un momento determinado y después cambiar, o puedes ser el dueño de algo y después perderlo, venderlo, donarlo, ser papá es SER, todo lo demás que he mencionado es un HACER, es un TENER, pero el SER, lo traes contigo constantemente, a partir de que nace tu primer hijo, eres papa siempre y serlo requiere más de ti, que lo que generalmente puedes pensar.

Tienes en tus manos la construcción de una vida, que no solo se queda ahí sino que va a influir en miles de otros en su paso por la vida, dependiendo de en quien se convierta, puede ser que su influencia sea en millones. Como papas nos quedamos cortos con el alcance de lo que tenemos en las manos y veo a papas preocupados por sus hijos, por lo que hacen, por lo que son.

Una vez dije al padre anciano de un par de empresarios sumamente exitosos que seguramente se sentía muy orgulloso de sus hijos, al ver lo que estaban logrando con su empresa y su respuesta me dejó helada: “Estoy orgulloso de lo que han logrado, pero me avergüenza en lo que se han convertido”, después de un incómodo silencio agrego en tono un poco de chiste, “Es culpa de su mamá” y bueno en parte tenía razón.

Y aquí,  lo que pasó es que en dedicar su vida a enseñarles a HACER, a valorar el  TENER, se le fue pasando enseñarles a SER y eso es lo que les pasa a muchos papas. Enseñar a HACER y TENER es lo más fácil y generalmente se pierde el orden de estas tres dimensiones, porque HACER y TENER es lo que se ve, pero es lo invisible lo que hace que la persona se mantenga de pie.

El SER es lo que configura al niño, al adolescente, al joven, lo que lo consolida, lo que forma parte de cada persona sin importar las condiciones externas y lo más profundo son los valores, con un SER sólido, se da un bien hacer, un bien actuar y por consecuencia se consigue tener. En cambio si el orden es al revés, el ser queda frágil, sensible y muy vulnerable, que corre peligro siempre.

Desafortunadamente este orden está en desorden por falta de claridad con más frecuencia de lo que pensamos. Y las personas HACEN lo que sea para TENER y entonces queda un vacío.

La mamá tenía su buena parte, no de culpa, sino de responsabilidad, al igual que él, porque los padres somos la gota más grande en el océano de información, experiencia, ejemplo y sobre todo amor que reciben los hijos y por eso nuestro actuar, nuestro “estar siendo” continuamente debe ser responsable, con capacidad de dar respuesta, la respuesta que más conviene al fortalecimiento  del SER.

Esto pasa porque igual, así crecieron los papas o de algún modo perdieron la esencia en el camino y entonces se preocupan por lo que sus hijos son, hacen y logran y regreso a la pregunta inicial. 

¿Tú quién estás siendo cómo papá? 

¿Te alcanza lo que estás siendo para lograr que tus hijos sean lo que quisieras que sean?

Vamos a ir de la mano cada semana, para ayudarte a reflexionar en tu estar siendo como papá y que puedas SER una influencia más fuerte en la vida de tus hijos. 

jueves, 28 de junio de 2018

Diseña tu FUTURO en 4 PASOS


TE PREOCUPA QUE VAS A HACER DE TU VIDA?

Los jóvenes tienen un momento de incertidumbre que les genera mucho estrés, ya que generalmente no saben que van a hacer con su vida. Algunos, aunque saben que estudiar e inclusive ya están en la carrera, han elegido su profesión de acuerdo a sus gustos y habilidades pero no tienen claro en dónde van a aplicar sus nuevos conocimientos para alcanzar a ser los adultos que quieren ser. 

Otros aún no han definido que estudiar y están algo confundidos y muy presionados. La carrera profesional es una de las decisiones más importantes que toman las personas y la toman a una edad en la cual aún tienen muchos temas que resolver en su interior. El bombardeo de opciones y el marketing de las universidades muchas veces los confunde más que ayudarles a tomar una decisión acertada. 

Tomar una decisión de carrera basándose en las delicias o el estatus que ofrece una u otra universidad o una u otra carrera, es como tomar un autobús rumbo a cualquier lado. Para tomar un autobús, avión o cualquier medio de transporte primero es necesario saber con qué recursos se cuentan y la finalidad del viaje, después definir el destino y finalmente el medio de transporte. 

La carrera profesional es solo un transporte, no es un destino, ni tampoco lo que va a definir el resto de la vida de un jóven, si has tenido esto en mente, ha sido un error. La carrera profesional unicamente es lo que le ayudará a llegar antes o después, o de una manera más fácil o difícil a dónde quiere llegar. 

Para definir el futuro de una manera más acertada y efectiva, y además mucho más disfrutando el trayecto, es necesario seguir estos 4 pasos: 


1. RESIGNIFICAR IDEAS. Lleva la  mentalidad que te limita y llena de miedos a una mentalidad abierta que te permita ver la gran cantidad de posibilidades que puedes encontrar. La mentalidad limitante es la que se queja, culpa a otros, le asusta el fracaso, se deja llevar por las modas y la opinión de los demás. 

2. DESCUBRE TU IDENTIDAD. Reconoce profundamente tus talentos, tus gustos, tus principios y valores, inclusive la experiencia que a tu corta edad has adquirido en proyectos, viajes, hobbies y que te servirá para alcanzar sus metas. 

3. VISUALIZA TUS POSIBILIDADES. Explora diversas carreras, investiga cursos, busca think tanks y asociaciones que pueden servirte de trampolín para lograr tus objetivos.

4.DISEÑA TU FUTURO. Establece metas claras en cada aspecto de su vida: Carrera, Familia, Hobbies, Finanzas, hobbies, espiritualidad, desarrollo personal y traza los pequeños pasos que puedes empezar a dar ya el éxito que esperas.

Al terminar estos pasos, los jóvenes tendrán ideas claras de si mismos, de su camino y de su entorno, lo que les dará seguridad y los llenará de satisfacciones.

YOURSELF Descubre todo lo que puedes ser tiene talleres que te pueden ayudar a dar estos pasos con facilidad.